DESCANSO SALUDABLE…

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En general el descanso es menospreciado cuando se habla de salud.

Es imprescindible el descanso diario para mantener el cuerpo y el alma en buen estado durante todo el día. Un sueño corto o de mala calidad puede llevarnos a sufrir un intenso malestar general durante toda la jornada.

Todos hemos sentido esa horrible sensación de estar cansado durante todo el día, agotado y de mal humor desde el momento de levantarse de la cama hasta volver a acostarse.

Además del cansancio y del mal humor, una mala noche implica hinchazón de ojos, ojeras, palidez en el rostro y signos de expresión marcados.

 Si la falta de descanso se prolonga durante varios días, de manera inevitable desembocará en trastornos en su vida laboral y social, provocando una importante disminución en el rendimiento físico e intelectual. Se sentirá con cansancio, somnolencia, desgano y, sobre todo, irritación. 

Durante las horas de sueño el organismo recupera energía, condición que le permite encarar el día siguiente con fuerzas. El sueño tiene grandes efectos sobre el organismo. Si se duerme bien, el cerebro descansa, tiene más capacidad de memoria y se obtiene más agilidad mental.

  • Como evitar el mal descanso

 - Ambiente: a la hora de dormir, hágalo solamente en el lugar o habitación destinado para ello. Que sea en lo posible tranquila, confortable, bien ventilada, con buena temperatura y con poca luz para favorecer el reposo.

- El dormitorio debe ser un lugar limpio, organizado, destinado para dormir, descansar y relajarse. Es necesario tomar medidas  antes a la hora de ir a la cama, como por ejemplo: evitar comer, mirar TV, trabajar, jugar o revisar las redes sociales. El uso excesivo de los equipos  electromagnéticos produce estrés, sobre todo durante el sueño debido a la afectación que sufre la glándula pineal y en consecuencia una mala segregación de Melatonina, afectándose directamente al descanso.

- La siesta: muchos especialistas sostienen que es necesario disminuir su tiempo de duración, para garantizar así un mejor descanso nocturno. Lo ideal es dormir máximo de 30 a 45 minutos.

 - La postura: lo más recomendable es dormir boca arriba, porque nuestra columna vertebral apoya correctamente sobre el colchón y además facilita una mejor respiración. Una opción intermedia es dormir de costado, postura que también permite un buen descanso si se realiza adecuadamente, cambiando con frecuencia de posición. La ubicación boca abajo es la menos aconsejable, ya que modifica la curvatura de la columna, porque para poder respirar se mantienen el cuello y la espalda ligeramente invertidos durante las horas de sueño.

  •  Cuide ciertos detalles  

 - La privación del sueño se está extendiendo y muchos expertos culpan a nuestro rápido y poco saludable estilo de vida. Si está teniendo problemas para dormir, aquí comparto algunos consejos para descansar mejor por la noche.

- Compre un colchón, almohada, somier y ropa de cama de buena calidad.

- Usar ropa cómoda para dormir.

 - El ruido puede interrumpir el sueño, al igual que el exceso de luz, por lo que es importante que el dormitorio sea un lugar tranquilo y con poca iluminación. 

- Ventile bien la habitación antes de acostarse , así, no sólo mejorará la calidad del aire sino que garantizará unos correctos niveles de humedad.

 - No realice cenas copiosas. En su lugar, realice una cena ligera.

  – Buenos aromas: Darse una ducha, aplicarse una suave fragancia y cuidar de  mantener un buen olor en el ambiente puede ser un método para relajarse, junto a una melodía suave.

- Una oración antes de ir a la cama es saludable para el cuerpo, la mente y el espíritu.

- Cuánto dormir. Los niños entre los 5 y 12 años deben descansar  según los especialistas entre diez y once horas por día, mientras que los adolescentes suelen estar aptos para encarar el día con ocho horas de sueño nocturno. Las necesidades medias de sueño de un adulto están entre siete y ocho horas. Después de los 50, la media desciende por debajo de unas seis horas.

Espero que estos tips le brinde un mejor provecho de sus horas de sueño, disfrutando en consecuencia de un día más pleno al despertar. Si se siente bien y descansado durante el día, es que ha dormido lo suficiente por la noche.

Buen descanso con mucho AmorAmore.

 

 

¿VIEJO YO?

 

 

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Estas bellas mujeres son mis hijas…

Sabes que ya me dijeron que me estaba poniendo viejo?, no por tener unas mujeres tan preciosas, me lo dijeron por envidia, sabes lo que les dije?, les dije:

Viejo es quien ha perdido el deseo de vivir, el que no tiene esperanzas, el que no tiene sueños e ilusiones; quien no hace nada ni se atreve a actuar por temor a fracasar, al que dirán y al ridículo…jajajajajajajaja

Viejo es el que cierra las puertas de su corazón y corta las alas del amor, por temor a ser lastimado.

Viejo? viejo es quien ha perdido la confianza en sí mismo y en los demás; quien da cabida al descontento, quien sanciona siempre, pero no crea, innova ni cambia, quien no da ni recibe nada por temor a tener que pagar o a que no le retribuyan.

Viejo es el que no comparte las cosas bellas de la vida.

Viejo?, viejo es quien sufre de parálisis por no hacer nada, quien ha perdido el entusiasmo y el deseo de luchar.

Viejo? me rio de ese termino porque viejo es quien considera que su tarea esta cumplida, el que se dedica a matar el tiempo, el que cree que ya no tiene nada que aprender.

La vejez se inicia cuando nos levantamos sin metas y nos acostamos sin esperanzas.

Viejo? pregúntale a mis hijas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Cheo Deynes

COMUNICACIÓN INTELIGENTE EN LA PAREJA

amor esMás allá de las historias personales y del tiempo que lleven juntas las parejas, hay una serie de temas conflictivos que, por lo general, son los mismos: el dinero, la familia del otro, los celos, el tiempo libre, los hijos, la carrera o el trabajo, las tareas hogareñas, los intentos de cambiar al otro, los detalles y la trampa de querer tener razón.

Para resolverlos, hay que aprender ciertas herramientas y actitudes para una buena convivencia en pareja. Son los siguientes:

1. Hacerse cargo de lo que uno siente sin echarle la culpa al otro.

2. Aprender a poner límites.

3. Ser asertivo (plantear las cosas en primera persona y afirmativamente).

4. Ser flexible.

5. Saber negociar sin resignar ni tratar de imponerse sobre la pareja.

La doctora Graciela Moreschi, médica psicoterapeuta, nos da las respuestas a los problemas más comunes.

1. La familia de origen.

El tema de la familia de él o de ella es un motivo frecuente de discusión, sobre todo en parejas de recién casados, que están marcando terreno para ver quién impone las reglas. Estas son peleas por poder, en las que cada uno descubre que tiene una mirada particular sobre el mundo que no coincide con la del otro.

¿A quién hay que ser leal?

La lealtad es a la pareja. Se supone que, desde el momento en que se han casado, han conformado una sociedad y rompieron con el núcleo anterior. Esa es la única forma de que el sistema se fortalezca.

Si uno tiene problemas con la familia del otro, ¿evitar el encuentro es una solución? Por supuesto, uno no se puede aislar de su propia familia ni pedirle al otro que lo haga, hay que sumar y no restar. En otras palabras, no se trata de abstraerse o aislarse, sino de poner límites a esta influencia. Y el que tiene que poner límites, en primer lugar, es el hijo. No la mujer del hijo o el marido de la hija.

¿Y cómo se pone límites sin lastimar al compañero?

Los límites, primero se ponen a la propia familia, luego al compañero. Poner límites no es pelearse con ellos sino plantear que tal o cual situación nos hace sentir mal y que esperamos tolerancia de la otra parte. También es pedir un trato respetuoso. Nadie puede exigir al otro que quiera a quien no ha elegido, pero sí se le puede pedir que no provoque conflicto.

2. El dinero.

Las discusiones por el dinero aparecen a lo largo de toda la historia de la pareja, cualquiera sea su edad y desde que recién se casan hasta que llevan muchos años de convivencia. El dinero tiene que ver con el manejo y con el poder.

¿Por qué el dinero es un problema?

Porque, aunque se diga que en la pareja todo se comparte y que ambos son socios, lo cierto es que el que gana más toma las decisiones más importantes. En las parejas, hay un manejo de caja chica y un manejo de caja grande. Muchas veces, son las mujeres las que gastan, pero se ocupan de los gastos pequeños, cotidianos. Las grandes decisiones económicas: cambio del auto, compra de propiedades o inversiones, las toma el hombre, que es el que más gana por lo general.

¿Pero, si los dos trabajan por igual, no tendrían que gastar por igual también?

El cómo se reparte el ingreso es todo un tema. Porque, muchas veces, las mujeres trabajan, pero trabajan para sus gastos. Con lo cual, se comportan como hijas adolescentes, perpetuando el sistema familiar del que venían cuando eran solteras. Ellas pagan su ropa, sus estudios y gastos de los chicos, aludiendo que es “su” dinero. Eso se puede mantener cuando la situación económica es holgada, pero, a la larga, genera recelos.

¿Qué es menos conflictivo: mantener cuentas separadas o hacer un fondo común?

Depende. Hay quienes mantienen cuentas separadas y cada uno se hace cargo de determinados gastos; y quienes le dan el sueldo al otro para que se lo administre. Cualquiera de los dos sistemas y otros intermedios, sirve. No hay un modelo mejor que el otro sino uno en el cual los dos miembros de la pareja se sienten satisfechos.

Que la mujer gane más que el hombre, ¿puede convertirse en un problema? En general esto es conflictivo, porque hay una cuestión cultural fuerte, en la que lo esperable es que él gane más. Cuando ocurre a la inversa, muchos hombres se sienten menos. Pero también están los que buscan mujeres poderosas y se sienten cómodos en ese lugar.

Si la pareja es una sociedad económica, ¿cuál sería el mejor modelo? La pareja es una sociedad, no solo económica, y, como tal, cada uno debe tener conciencia de lo que da y de lo que recibe en una proporción equilibrada. A veces, uno gana el dinero y el otro se ocupa de todo el resto y es una buena sociedad porque ambos están satisfechos. Otras veces, se distribuyen las tareas y el aporte económico. Para mí, el secreto es que ninguno se sienta “abusado”. Cuando alguno piense que la sociedad es desigual, debe plantearlo.

Hay casos de hombres que no asumen la responsabilidad de mantener el hogar. ¿Qué se hace en casos así? En primer lugar, habría que ver si esos hombres están divorciados o si conviven. Si son divorciados, creo que hay que resolverlo judicialmente. Si conviven, hay que plantearse qué hombre están eligiendo y qué es lo que se obtiene de esa relación. Posiblemente, descubran que el vínculo encierra otros problemas más allá de lo monetario.

3. El trabajo y la carrera.

En muchas parejas, más allá de quien gane más, la pelea puede venir por el lado de quien tiene un lugar más importante a nivel laboral. Los conflictos surgen cuando cada uno tiene un plan de carrera individual y a esto se suma el ingrediente de la competencia, sobre todo cuando ambos trabajan en lo mismo. En estos casos, la pareja no es un apoyo para el desarrollo profesional sino que quita espacio y tiempo para la carrera. Esto lo siente más la mujer que el hombre.

¿Por qué?

Porque la mujer actúa en los dos terrenos. Para el hombre, por una cuestión cultural, la pareja es un soporte porque se ocupa de los temas cotidianos mientras ellos se dedican al trabajo y a traer dinero a casa.  En cambio, la mujer, además de trabajar y de querer desarrollarse profesionalmente, siente como propia la responsabilidad de llevar adelante la casa. Y, si no lo hace o no lo hace bien, siente culpa.

Se dice que “los problemas de casa, hay que dejarlos en casa y los del trabajo, en el trabajo”, ¿esto es realmente posible? Esto es difícil de poner en práctica. Si decimos que tenemos que dejar los problemas afuera, entonces, ¿quién llega a esa casa? Una cosa es quedar enganchado con todo lo del trabajo y no admitir otro tema de conversación, y otra pretender que uno llegue a casa como si nada le hubiera pasado.

Cuando decimos: “dejá los problemas laborales afuera”, en realidad, deberíamos decir: “necesito que te involucres con los temas de la casa”, que el trabajo no sea lo único importante.

Si hay un tema que nos preocupa y ocupa nuestra libido, nuestra energía y atención en ese momento, no podemos dejar de contárselo a la pareja. Cuando uno se relaciona con otra persona, lo hace desde la totalidad, no parcialmente. Una pareja es el lugar donde uno más se debería involucrar. Por eso, se deberían hablar todos los temas. La cuestión es cómo lo planteamos.

¿Cómo plantear el tema de la competencia?

Hay que asumir que uno mismo compite también… Creo que lo primero que hay que admitir es que, para que haya rivalidad, debe haber, por lo menos, dos personas. Si uno no tiene con quién competir, el otro no puede hacerlo. A partir de ahí, se verá cómo se resuelve. Lo más importante es hacerse cargo de la parte de uno. Recordemos que lo único que podemos cambiar es nuestra cabeza.

4. Los hijos.

Las discusiones respecto de los hijos son inevitables y necesarias para acordar temas fundamentales como la educación, los permisos, los límites. Aún cuando la pareja se separa y deja de discutir por cuestiones de poder, competencia profesional o la familia de cada uno, el tema de los hijos continúa. Si los dos están involucrados, va a haber diferencias todo el tiempo, y hay que ir negociando. Esto no es fácil, pero ¿quién dijo que criar hijos era fácil?

¿Cómo se solucionan las diferencias si los padres tienen distintos parámetros para la educación?

Lo importante es plantear los temas de una forma positiva, pensando siempre en los hijos y no en ganarle la discusión al otro. Es lógico que surjan diferencias porque cada uno viene de familias distintas, con valores y percepciones diferentes. Pretender que uno se acople a lo que dice el otro instantáneamente es una utopía. Cuando están siempre de acuerdo y no hay discusiones sobre el tema, se puede pensar que hay uno de los dos que está resignando posiciones para estar más cómodo.

En general, el que queda afuera es el hombre. Pone el dinero, pero la que decide todo es la mujer. Y, entonces, al hacerse cargo de todo lo concerniente a los hijos, ella se siente muy sobrecargada y también se siente dueña de los hijos.

¿Cómo se negocian estos temas cuando la pareja está separada?

La negociación vale tanto para las parejas que viven juntas como separadas. Si tienen hijos en común, la sociedad como padres no se rompe nunca, por más que ya no exista la pareja. A medida que los hijos crecen, traen distintas problemáticas. Primero, es la escolaridad, luego las salidas, el dinero…

En esto, no es conveniente ceder. El que siempre se relega es porque se está desentendiendo del problema. Y, cuando el padre se desentiende de los hijos una vez que se separó, es porque ya lo había hecho antes, mientras vivía con su pareja. En muchos casos, ni siquiera pasan dinero. Esto ocurre porque nunca participaron en la crianza de los hijos y no sienten el compromiso de involucrarse.

¿Cómo resolver el tema de los padres que se desentienden de los hijos?

Aquí hay dos niveles: uno jurídico y otro de interrelación. Me parece importante que, en lo que tiene que ver con el vínculo, la mujer piense si le da un lugar al padre o si ella se siente con más derecho sobre los hijos. En caso de que así fuera, debería tratar de involucrar al otro haciéndole saber cada cosa que ocurra con el hijo y consultándolo. Muchas mujeres pensarán cómo dar esta entrada a un hombre que ni siquiera se ocupa de pasar alimentos. Y entiendo esta postura, pero deberían saber que, si los dejan afuera de las decisiones, esto es como una bola de nieve y cada día ellos se des-involucrarán más.

¿Cómo manejar las diferencias de modo que los hijos no queden confundidos?

Los hijos saben perfectamente con quién pueden obtener ciertos permisos y con quién, no. Cuando un chico es demasiado rebelde, nos preguntamos arriba de los hombros de quién está subido para ser más alto que el otro padre. Lo que ocurre es que, cuando hay rivalidades que no se resolvieron, entre los padres, uno de ellos se asocia con el hijo para criticar al otro, para descalificarlo o boicotearle una resolución. Hay que tener mucho cuidado con esto.

¿Y cómo hay que actuar?

En principio, no hay que dejarse presionar por los hijos. Si no hay acuerdo sobre algún permiso, plantearle que se necesita un tiempo para consultarlo y resolver entre los dos. Y, sólo cuando se llegó a la resolución, comunicársela al hijo. Lo peor es que uno le diga una cosa y el otro, otra distinta.

5. Las tareas domésticas.

¿Cómo evitar problemas con  la pareja en relación a este tema?

Hay herramientas para tener en cuenta en éste como en todos los temas de discusión. La más importante es saber plantear, ser asertivo. En el planteo, es importante no reprochar, no culpabilizar y sí reclamar, en el sentido de plantear la demanda en una forma positiva, a partir del “Yo siento, creo, necesito”, siempre en primera persona del singular.

El planteo no es “vos no me ayudás nunca, me ves fregando como loca y te ponés a mirar televisión…”. Si empezamos acusando, el otro se cierra, no escucha, se pone a la defensiva o da vuelta el planteo y sigue: “y vos tampoco, no considerás lo que hago…”. Esto lleva a una escalada que no sirve.

¿Y cómo sería una forma positiva de plantear las cosas?

Primero, hay que describir la situación. Segundo, decir lo que sentimos. Y, en tercer lugar, proponer cómo se podría solucionar. No pensar que el otro debería darse cuenta o saberlo si no se lo decimos. El otro puede no darse cuenta aunque parezca obvio, porque, en su casa, lo hicieron siempre de determinada manera.

Ésta sería una forma positiva de plantear el problema: “Yo vuelvo muy cansada del trabajo y no tengo fuerzas para dedicarme a todo esto. Necesito que hagamos juntos estas tareas”. Esto va más allá de una “ayuda”, lo que se pide es compartir las tareas, de igual a igual. Esto no es fácil, porque tradicionalmente, la mujer tiende a tomar la responsabilidad principal en las cuestiones de la casa y pedir una ayuda al otro sólo cuando ya no puede más. Pero hay que empezar, de a poco, a cambiar la forma de pensar y de plantear el problema.

6. Los celos.

¿Cuándo son normales y cuándo pueden destruir una pareja?

En toda relación, una cuota de celos denota interés por el otro, por cuidar a alguien a quien consideramos valioso. Pero, cuando los celos se tornan exagerados o enfermizos, terminan destruyendo la relación. Porque toda pareja se asienta habitualmente en tres soportes: amor, compañerismo y confianza. La confianza implica tener en cuenta que nadie es dueño de nadie. El otro es una persona autónoma que elige estar con uno.

¿Cómo podemos evitar que arruinen la relación?

Creo que, desde un inicio de la relación, no hay que dar lugar a los planteos que parecen inocentes, pero que encierran un intento de control. Se empieza por preguntar: “¿qué ropa te ponés, con quién te vas a ver, o a qué hora volvés?”. Pero, si se toleran estas pequeñas injerencias, esto da lugar a una intromisión cada vez mayor. Entre personas que se quieren y se tienen confianza, cada uno es dueño de vestirse como quiere, salir con amigos sin su pareja o disponer de su tiempo sin que esté necesariamente engañando al otro.

Pero no siempre es fácil hacer entender esto, ¿cómo se “convence” al otro de que uno se está “portando bien”? No se trata de convencer a nadie de que uno está haciendo las cosas bien, porque no es un chico y el otro no es un padre. Habría que ver qué pasa con la confianza. Hablar y tratar el tema. Ver entre ambos qué actitudes provocan desconfianza, ver si se pueden cambiar o si es un problema del otro que le cuesta creer. En todo caso, cuando falla la confianza la pareja tiene mal pronóstico.

¿Y qué pasa cuando los celos son fundados o hay una infidelidad?

Cuando hay una infidelidad, aunque no se confiese ni se descubra, el otro la intuye y, muchas veces, prefiere negar esa realidad dolorosa. Pero ocurre que ya no confía y, al destruirse la confianza, la pareja queda privada de uno de sus pilares y se desestabiliza.

Nunca una infidelidad es algo fortuito, siempre tiene razones que pueden ser tanto una necesidad propia de autoafirmarse y seducir como una disconformidad con el otro. En general, la infidelidad es una actuación de conflictos que no se hablaron. Pero también puede ser una oportunidad para replantear la pareja. No es fácil, pero algunos pueden, con mucho trabajo por parte de los dos, reconstruir la relación y volver a confiar.

7. El tiempo libre.

¿Por qué los fines de semana o las vacaciones pueden volverse una pesadilla para la pareja?

En general, hay muchas discusiones respecto a qué se hace en el tiempo libre y cuánto de él se dedica a la pareja o a la familia y cuánto a uno mismo. Lo que ocurre es que, casi siempre, hay uno en la pareja que es más activo que el otro, mayormente, la mujer. Y es la que decide qué hacer y en dónde, y el otro se comporta pasivamente.

¿Cómo se negocia el manejo del tiempo libre, por qué es importante conservar espacios individuales?

Es bueno tener un tiempo para estar juntos, pero también reservarse un tiempo individual.

Para compatibilizar ambas necesidades, habría que elegir una actividad o dos para compartir por fin de semana. O ir al cine, o a comer, o a casa de amigos. El resto del tiempo es de cada uno. Si a uno le gusta estar con la computadora y el otro prefiere ir a la casa de su mamá o ir al parque, pueden plantearlo como actividades individuales. No es necesario acompañar al otro a todos lados. Ambos necesitan un tiempo para sí mismos y no se puede coincidir con el otro en todo.

¿Cómo distinguir la defensa del espacio personal de la indiferencia hacia el compañero?

En una pareja debe haber un espacio para uno mismo y otro, compartido.

Si todo es compartido, alguien se está anulando, o los dos. Si sólo se unen por un punto que apenas se roza, entonces, hay poco contacto. La línea entre el excesivo involucramiento y el desinterés es, a veces, delgada. El equilibrio no es fácil, pero lo importante es tener un lugar para lo propio donde quepan: amigos personales, relaciones con la familia (no se puede estar con la propia familia siempre en pareja, porque hay cosas que uno quiere y debe hablar a solas), los intereses personales, hobbies, etc.

8. Los intentos de cambiar al otro.

¿Por qué, si elegimos a alguien por lo que es, después queremos cambiarlo?

Los terapeutas de pareja solemos decir que la gente se separa por lo mismo que se enamora. Muchas veces, se elige lo opuesto, aquello que complementa y, por lo tanto, fascina. Y, mientras no se convive, es fácil admirar en el otro esos rasgos diferentes. Con el enamoramiento, se compra la ilusión de que todo cambiará. Pero es eso, una ilusión.

Entonces, ¿qué hay que hacer?, ¿resignarse? Pretender cambiar la forma de ser del otro o que cambie sus puntos de vista no sirve.

Estos manejos se dan mucho, a veces de la peor forma, descalificando y agrediendo al otro o con buenas maneras. Sin embargo, el cambio es algo que la persona tiene que hacer por sí mismo, no en el momento y de la manera en que nosotros queremos. Si tratamos de imponerle a nuestra pareja nuestro modo de pensar o la forma en que nosotros haríamos las cosas, lo más probable es que, tras largas horas de discusión, cada uno siga en su postura, más cerrado que antes. Lo que podemos hacer es plantear claramente aquello que queremos, pero sin tratar de convencerlo. Empezar con las frases asertivas: “Yo necesito, yo deseo, yo pienso”. No lo que el otro debería pensar, ver o hacer.

¿Cómo convencer al otro de que necesitamos cambios?

Ningún cambio que se sienta necesario amenaza la pareja más que el no cambio. El tema es que el cambio lo hace uno, no porque se lo pida el otro. En todo caso, luego de que uno cambió, el otro se acomodará al cambio producido.

9. Los detalles.

Las parejas discuten por grandes temas, pero terminan peleándose por quién dejó el piso del baño mojado, la toalla tirada…

Sí, porque las grandes decisiones, en general, se hablan antes, durante el noviazgo o en las primeras etapas. Es muy raro que, una vez formada la pareja, se encuentren con que uno quiere tener hijos y el otro no, o que uno quiera ir a vivir afuera y el otro, no.  En cambio, las discusiones por temas más pequeños son muy frecuentes. Porque los detalles no son tan detalles. Esas peleas revelan luchas por el poder, inflexibilidad e intolerancia. Dicen mucho sobre la consideración que se tiene por el otro; cuestiones sobre quién se siente con derecho a disponer del auto, o de los ahorros y qué lugar ocupa cada uno.

Pero, ¿vale la pena pelearse estos detalles? Vale la pena hablar sobre ellos, porque son cosas que nos molestan y que perturban la relación. Siempre siguiendo las reglas de: plantear el tema en forma positiva, desde la primera persona y no como una acusación, y dejando en claro cuál es nuestra propuesta o qué necesitamos.

10. La necesidad de ganar o tener razón.

¿Cuándo conviene ponerse firme y cuándo es mejor decir “hasta aquí llegué” en una discusión?

Hay momentos en que es bueno plantear temas y discutirlos, y, en otro momento, es bueno dejar pasar el problema. Es importante hablar, pero debemos tener cuidado en cómo planteamos la discusión. Muchas veces, queremos convencer al otro de que tenemos razón o de una determinada idea. Debemos preguntarnos si queremos resolver el problema o simplemente ganarle al otro.

¿Qué herramientas hay que tener en cuenta para resolver los conflictos?

  • La capacidad de poner límites de forma respetuosa y amorosa. Esto implica reconocer y trazar las fronteras que nos separan del otro tomando en cuenta las necesidades individuales.
  • Es bueno preguntarse cómo ponemos esos límites sin llegar a extremos egoístas.
  • En segundo lugar, es muy importante expresar lo que sentimos  y queremos y, también, lo que nos desagrada, sin embargo es muy importante el tono que se usa.
  • Reconocer nuestras emociones y manejarlas de modo que no se vuelvan en contra nuestra, evitando expresiones vulgares, gritos, agresiones verbales, ofensas, entre otras.
  • La flexibilidad es otra gran virtud para resolver los conflictos. Muchas personas confunden la rigidez con fortaleza, sin embargo, el ser rígidas las expone a quebrarse ante cualquier contrariedad. Quien es flexible es más fuerte, porque perdura y se adapta.

 

El amor es la fuerza más grande que hay y cambia todo lo que toca…porque “DIOS ES AMOR”. (1 de Juan 4:8)

Fundación AmorAmore “FUNDAMORAMORE”

Fundación AmorAmore “FUNDAMORAMORE”

“Trabajando Juntos por un Mundo Mejor”, programa de valores para los niños y sus familias en el sector La Isla, Cali-Colombia. Apoya nuestra labor social…ponte en contacto y deja tu huella.. Myriam AmorAmore comunicaciones@amoramore.co

UNA EDAD DECISIVA “LA ADOLESCENCIA”

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En la etapa de la adolescencia los jóvenes se enfrentan a diferentes situaciones que ponen a prueba su capacidad de decisión.

Desde qué ropa comprar, cuáles son sus pasatiempos, quiénes son sus amigos y hasta qué carrera quiere estudiar, son decisiones que le compete tomar al joven adolescente, estas  lo definen y  de una u otra manera marcan su historia.

Ya sea decir no a las drogas, negarse a probar alcohol si va a manejar, o estudiar para un examen antes que ir a una fiesta, se convierten en peldaños que forjan la personalidad del joven y lo preparan para una exitosa o penosa adultez.

Según la psicóloga Olga Susana Otero, “es necesario que los jóvenes visualicen la dimensión real de las decisiones que cada día toman sean grandes o no, pues en esa medida aprenderán a tomarlas adecuadamente y serán consecuentes con ellas”.

En este sentido, desde los hábitos alimentarios que asume, hasta el rendimiento académico que tiene, serán decisiones con importancia, una a largo plazo con la salud y la otra con resultados inmediatos en el colegio o la universidad.

Según estadísticas, casi el 30% de los jóvenes antes de salir del colegio aún no saben cuál carrera estudiarán, situación que preocupa a más de un sector pues el futuro de las industrias depende de los nuevos profesionales.

No obstante, la indecisión de los jóvenes no sólo se manifiesta así. Cuando hay que cambiar de colegio muchos adolescentes evitan decidir; cuando se trata de un trabajo grupal muchos relegan las decisiones o cuando se habla de una decisión familiar muchos prefieren no participar.

El psiquiatra Camilo Umaña explica que, “la capacidad de tomar decisiones se forja con el apoyo de los padres hacia los hijos. Es muy importante que en los núcleos familiares se involucre a los niños en la toma de decisiones y se explique el porqué se toma de esa manera”.

Este tipo de comportamiento familiar, agrega Umaña, hará que sea algo menos traumático y dispendioso el proceso de toma de decisiones y que se forje el “criterio de ir creciendo con responsabilidad ante la realidad”.

Si los padres se muestran en desacuerdo mutuo se genera una sensación en el joven de que el mundo tiene una incertidumbre inmanejable, lo que genera personas dudosas y que rechazan la toma de decisiones.

“La mejor manera que estas personas usan para superar su incertidumbre es depender de otros para que tomen sus propias decisiones”, concluyó Umaña.

También es de gran importancia el acompañamiento de los padres en el proceso de toma de decisiones.

La especialista Olga Susana Otero señala que existen varios factores que influyen en la capacidad de toma de decisiones de los jóvenes, “lo primero que se debe tener en cuenta es que todo se enseña con el ejemplo, que existen varias alternativas y que se necesita acompañamiento”.

El Apoyo y La Autoestima

La capacidad de tomar decisiones parte de la autoestima que tenga el joven y del apoyo que recibe de sus padres. No sólo basta con desear determinación, el núcleo familiar y un adecuado desarrollo en la etapa de la niñez son fundamentales.

La psicóloga Otero explica que “el diálogo, el acompañamiento y comunicar lo que se percibe de los jóvenes es decisivo”. Sin embargo, errar es de humanos, y aunque se tenga la mejor formación y disposición en la toma de decisiones, no se está exento de fallar.

El especialista Umaña sugiere que en estos casos lo que se debe hacer es “sentarse a analizar qué dejó de enseñanza el error, todas las consecuencias así sean malas dejan aprendizajes que ayudan a construir la personalidad y mejoran la fortaleza del carácter para no desfallecer ante las dificultades que trae la realidad todos los días”.

No obstante, hay que tener en cuenta que por miedo al error no se puede dejar de tomar decisiones. El miedo a errar es natural y se supera en la medida en que se tomen decisiones constantemente.

“Delegar las decisiones en un gran error, pues provoca parálisis en la evolución de la personalidad y dependencia de las personas que le rodean. Aquellos que no toman decisiones se convierten en víctimas de las circunstancias y de las personas que tomaron la determinación por ellos”, concluyó Umaña.

Grandes Decisiones de los Jóvenes

- Amigos: Tomar la decisión de escoger bien a los amigos, es de las más importantes de los jóvenes. Los amigos les pueden llevar al triunfo o al fracaso social, económico, religioso y académico.

- Amor: Aunque siempre parezca que la persona querida va a ser la adecuada, la decisión de comprometerse tiene que estar muy bien pensada ya que no se puede engañar y mucho menos mantener engañado a nadie. Ese no es un juego de niños, es una cosa muy seria.

- Dinero: Administrar bien los ingresos que tenga, aunque sean muy pequeños y el ahorro periódico que tenga algún objetivo es una de las grandes decisiones de los jóvenes.

- Estudiar: Tomar la decisión de estudiar y lograr buenos resultados será su patrimonio en el futuro. Tener un plan y medios de control para saber en cada momento cuáles son las desviaciones sobre los objetivos propuestos en los estudios, intentando cada vez hacerlo mejor, no dudando en insistir en las cosas que se haya fallado.

- Primeras adicciones: Cuando surge la posibilidad de probar sustancias psicoactivas, alcohol, la decisión de aceptarlas o rechazarlas es crucial. De muchas de esas adicciones es muy difícil salir.

- Ética: A lo largo de la vida se presentarán diferentes situaciones que serán muy tentadoras y que pondrán a prueba los principios éticos de las personas. Saber decir no y alejarse del riesgo es muy sabio.

 - Sexualidad: Asumir una vida sexual con responsabilidad, en la que prime el respeto por el otro y en la que exista protección es de vital importancia.  Una mala decisión puede cambiar por completo los planes que tenga.

Estas son algunas de las pautas que los padres deben enseñar a sus hijos a la hora de tomar decisiones:

1. A que pierdan el miedo a tomar decisiones.

2. Para decidir se necesita valor, conocimiento y audacia, pues nadie va a tomar decisiones por ellos.

3. Si se sigue haciendo lo que se está haciendo, seguirá consiguiendo lo que ya tiene. Sin decisiones no hay cambio, sin cambio no hay mejora.

4. Tomar decisiones es un acto de libertad que se va adquiriendo a medida que se va madurando.

5. Los padres deben enseñar, permitir y fomentar que sus hijos desde temprana edad y mediante su supervisión vayan tomando sus propias decisiones, para que crezcan aceptando los riesgos de sus equivocaciones y las ventajas de sus aciertos.

6. Cada uno es arquitecto de su propio destino.

7. La firmeza en tomar decisiones estará en función de las veces que lo intente, con independencia de los buenos o malos resultados, pues no es disculpable poner pretextos inválidos para hacer lo que verdaderamente tiene que hacerse.

8. La falta de decisiones acumula conflictos, preocupaciones, dudas, ansiedades y angustias que impiden enfrentarse con la verdad.

9. El miedo al resultado puede paralizar la decisión de convertir un deseo en realidad. No obtener un objetivo al primer intento, no es un fracaso, el fracaso es cuando no se intenta de nuevo. 

 

“Es fácil, terriblemente fácil, hacer tambalear la confianza de un hombre en sí mismo. Aprovecharse de esta ventaja para conmover el espíritu de una persona es una labor diabólica.” George Bernand Shaw

“Nadie envejece por vivir años, sino por abandonar sus ideales. Eres tan joven como lo sea tu fe, tu confianza en ti mismo, tu esperanza. Eres tan viejo como tu temor, tus dudas, tu desesperanza.” Douglas Macarthur

“La confianza en uno mismo es el primer peldaño para ascender por la escalera del éxito.”  Ralph Waldo Emerson

“Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene limites y un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos.” Facundo Cabral

 

Con cariño, especialmente para que los padres que tienen adolescentes en casa compartan este material.

 

Myriam AmorAmore

 

 

La Vida Consiste en Amar…Un mensaje para tod@s mis amig@s.

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La lección más importante que Dios quiere que aprendamos en esta tierra es como amar. 
El amor es el fundamento de todos los mandamientos que nos ha dado. 
Cuando más amamos, más semejantes somos a Él. 

Lo mejor para nuestras vidas es: Que el amor sea para nosotros la más alta meta. 
Lo esencial de la vida consiste en nuestras relaciones con los demás. Esta es la manera en que el apóstol Pablo lo detalla en 1 Cor. 13: 4-7

Hacer que nuestros amigos se acerquen a Dios y conozcan su mensaje de amor,  es una de nuestras tareas más valiosas como cristianos, igualmente es una acción que nos brinda paz espiritual al ver vidas transformadas y restauradas por el amor y la misericordia de nuestro buen Jesús.

Lamentablemente hay personas que solo se acuerdan de que existe Dios cuando algo malo les pasa y sienten que no hay una salida a su problema. Sin embargo cada uno de nosotros podemos hacer que mucha gente cambie esa manera de pensar de un modo muy sencillo: Amándoles de corazón, brindarles a Jesús como su mejor amigo y único Salvador, orando fervientemente por sus necesidades, ser un buen ejemplo y testimonio y compartiendo con ellos las Promesas que se encuentran en la biblia.

Aquí encontrarás algunas reflexiones que pueden ser de utilidad y apoyo para que compartas con amigos y conocidos, porque sólo en Dios hay la paz que necesita nuestra vida.

Versículos Biblícos:

  • “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

     El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

     En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que  vivamos por él.

    En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

    Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

    Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.

    En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.

    Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.

    Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.

    Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

    En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

    En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

    Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

    Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

    Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.” 1a. de Juan 4

  • ” Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

        Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase         los montes, y no tengo amor, nada soy.

        Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo         amor, de nada me sirve.

        El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

        no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

        no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

        Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

        El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

        Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;

        mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

        Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que         era de niño.

        Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces                   conoceré como fui conocido.

        Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” 1a. Corintios 13

  • “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” juan 3:16
  • “Toda amargura, enojo, ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia: Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdónandoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.” Efesios 4: 31 y 32
  • “Oh Jehová, por amor de tu siervo y según tu corazón, has hecho toda esta grandeza, para hacer notorias todas tus grandezas.” 1a. Crónicas 17:19
  • “Ciertamente he dado mi corazón a todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; que sea amor o que sea odio, no lo saben los hombres; todo está delante de ellos.” Eclesiastes 9:1
  • “Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.” Cantar de los Cantares 8:6
  • “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida,” 1a. Timoteo 1:5
  • “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;” 1a. Pedro 1:22
  • “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?” 1a. Juan 3:17

PERLAS DE SABIDURIA:

“En Dios encontraras calma y sosiego, El te mostrara el camino a la verdad y la esperanza porque Dios es amor.”

“Dios te ama y tiene un propósito en esta vida para ti, recíbelo en tu corazón y serás una nueva persona”

“Para Dios no hay imposibles, cree en él y pídele de corazón que te de una nueva oportunidad para corregir tus faltas.”

“Dios está presente en nuestras vidas y observa cada paso que damos, el se alegra cuando somos buenos con nuestro prójimo y nos perdona cuando nos arrepentimos de corazón”

“Gracias a Dios porque nos da felicidad aquí y en la eternidad, porque al creer en Jesús estamos salvados”

“El entrego a su hijo al mundo para salvarnos de nuestros pecados, para demostrarnos que la vida eterna existe, amemos al Señor de todo corazón y así mismo amémonos unos a otros con el amor que El nos ha entregado”

“Dios cada día nos enseña muchas lecciones valiosas, a mantenernos fuertes ante la tentaciones, a querer a nuestros semejantes con sus defectos y virtudes, a nunca perder la esperanza ante la adversidad, por eso te amo mi Señor”

“El dinero y las cosas materiales que consigas no te abrirá las puertas del cielo, para entrar en el debemos de aceptar a Dios como el ser más grande del mundo y compartir lo que tenemos con quienes más lo necesitan”

“Le doy gracias a Dios porque en algún momento mi vida trascurría entre las tinieblas del pecado pero desde que me acerque a él encontré la luz de la salvación”

“El único ser que está en todas partes y nunca te abandonara será Dios, es el mejor amigo de todos pues pase lo que pase Su amor por nosotros es inmenso”

“Confiar en el Señor pase lo que pase,  es la más alta y noble expresión de nuestro amor por El.”

 

Con inmenso cariño para mis amigos, amigas, conocidos y por conocer, un caluroso abrazo y muchas bendiciones en su vida.

 

Myriam AmorAmore

comunicaciones@amoramore.co

amoramore@outlook.com

http://www.amoramore.co

Cali – Colombia.

SUPERANDO EL DUELO seguirá sanando mi corazón.

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1. Aceptaré con gratitud  este dolor, para que se convierta en corona de bendición sobre mi vida tu recuerdo.
2. Lloraré y lamentaré mi pérdida por el tiempo que así lo necesite, no dejaré que otros pongan tiempo limite a mi duelo, una parte de mi ha muerto.
3. Viviré en la forma en que mejor pueda e ignoraré a aquellos que me digan lo que debo o no debo sentir y cómo comportarme .
4. Hablaré sobre mi ser querido con la frecuencia que yo lo quiera y no permitiré a otros que me silencien sólo porque están incapacitados para manejar sus sentimientos ante mi dolor.
5. Mis lágrimas brotarán cuando y donde yo así lo permita y no impediré que se hagan presentes sólo porque deba ser valiente o porque deba esforzarme para sentirme bien.
6. Sabré que a mi familia y amigos no les será fácil entender mis sentimientos y que sólo quien haya perdido un ser querido lo podrá comprender.
7. Constantemente me recordaré que hice lo mejor que pude como madre y no cargaré encima con la culpa por esa muerte, Cuando este sentimiento me invada, me recordaré a mi misma que esto es parte de mi proceso de duelo y que mañana me sentiré mejor.
8. Si siento que es necesario, no temeré ni me avergonzaré por buscar ayuda profesional .
9. Estaré en comunicación íntima con mi ser querido, ya sea con una sonrisa, una lágrima, una oración, con mi silencio o de la forma más confortable y natural, no tendré que explicar o justificar mi proceder con los demás.
10. Trataré de dormir, comer y de hacer ejercicio cada día a fin de darle a mi cuerpo la energía y fortaleza que requiere para sobrellevar este dolor.
11. Sabré que no estoy perdiendo la razón, y que el deseo de morir, la perdida de la memoria, la sensación de confusión, la falta de energía y el sentimiento de fragilidad, son parte normal de mi duelo.
12. Sanaré, aunque esto me tomará mucho tiempo. Yo misma permitiré esta sanación y no tendré culpa por sentirme mejor.
13. Me recordaré a mi misma que el proceso de duelo es un camino sinuoso, esto significa que mi progreso no será constante y que cuando sienta que estoy cayendo nuevamente en estados de desesperanza, depresión y desilusión, tendré fe y oraré a Dios.
14. Buscaré estar feliz por cualquier motivo cada día y entenderé que al principio me obligaré a tener pensamientos alegres y positivos para que eventualmente esto se vuelva un hábito.
15. Trataré de ayudar a otros, sabiendo que esto me ayudará más a mí.
16. A pesar de todo, optaré por vivir feliz pues sé que esto es lo que mi hijo habría deseado para mí, siempre con la fe y esperanza de que sólo Dios, mi familia, mis amigos y el tiempo, me ayudarán a salir adelante .

 Con cariño para todas las madres en duelo …

 En memoria de:  Andrés Felipe Molina Castaño

Con mucho amoramore de tu Madre Myriam.

“ TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE ”